Mi tío Adolfo vivía en un hermoso pueblo

Mi tío Adolfo vivía en un hermoso pueblo. El amaba a ese pueblo con toda su alma y veía con tristeza como su pueblo sufría sin sentido. Los frutos se pudrían y agusanaban entonces él decidió descubrir el porque de tanto sufrimiento y pudredumbre. Descubrió que bajo la tierra, escondidos existían unos parásitos que a la vista parecían inofensivos pero que en realidad se alimentaban de la pudredumbre, del dolor, del sufrimiento de su pueblo. Estos parásitos respondían egoístamente a un bicho más grande que les prometió que la tierra sería de ellos si le conseguían alimento: dolor, miedo y sufrimiento.

Asi que mi buen tío Adolfo decidió terminar con su estrategia porque no podía permitir semejante aberración en su tierra, en su mundo. Los bichos se desesperaron vieron cerca su final, asi que empezaron a convencer a todos que ellos eran buenos e inocentes y que mi tío Adolfo era el asesino.

En su ilusa inocencia la gente del pueblo les creyó a los bichos y colaboraron con ellos para enterrar a mi tío Adolfo. Pero el AMOR de mi tío hacia su pueblo era tal que su Espíritu se levantó de su tumba y llenó de valentía, justicia y AMOR los corazones de aquellos que no se habían dejado engañar y por fin pudieron todos unidos exterminar la estrategia de los parásitos y volver a llenar la Tierra de Paz, Luz, Amor y Bienaventuranza 卐 LPLSH



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